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domingo, 27 de abril de 2014

La escena laboral y el 1o de mayo

 Por: ELIO BÉJAR CÁRDENAS
 Miembro Principal del Círculo de Estudios Laborales y de la Seguridad Social 
de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.


Fuente: www.larepublica.com.pe



Primero de mayo: análisis y evaluación de la organización sindical en el Perú

El primero de mayo,para nosotros,es una fecha para la evaluación y análisis del presente. Y no solo una evocación de las épocas pasadas. La tarea ineludible es estudiar los elementos que hoy dan impulso al desarrollo de los derechos laborales, entre los que se encuentra, en primer orden, la capacidad de los propios trabajadores para organizarse y alcanzar los anhelados derechos y el cambio social.

La tasa de sindicalización crece lenta, pero sostenidamente. En el 2012, en el Perú se han constituido 265 sindicatos nuevos, 11 federaciones y 384 delegados sindicales.Mientras que al primer semestre del año 2013, se habían constituido ya 101 sindicatos, 1 federación y 106 delegados sindicales. En los mismos periodos se han cancelado 10 registros sindicales en 2012 y 8 registros el primer semestre de 2013, con lo que el balance neto arroja un saldo de crecimiento de sindicalización, saldo que ha sido favorable desde 2001, año en que se registraron 89 sindicatos frente a 23 que perdieron el registro.

Así, estas cifras no han cesado de crecer; según los datos del Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo. En este sentido, la cifra récord se alcanzó en el año 2012 (265 sindicatos nuevos versus 10 cancelaciones). Último periodo del cual se tienen cifras elaboradas. Lo cual permite pronosticar nuevos incrementos.

Los sectores con mayor crecimiento sindical siguen siendo el sector de construcción, la industria y la explotación de minas y cantera. Que son los sectores tradicionales de la producción. Sin embargo, ya se avizora importantes crecimientos en los rubros de transporte, hoteles y restaurantes, comercio y otras actividades de servicios. Siendo aún muy modesta la sindicalización en bancos,AFP’s y actividades inmobiliarias.

Estas cifras delatan un crecimiento del sindicalismo en el seno de la sociedad peruana. No obstante, todavía es espontáneo y el movimiento sindical organizado aún no logra dar dirección al crecimiento. Por ejemplo, si la mayor cantidad de trabajadores se encuentran en el sector de servicios y sus condiciones laborales son de las más precarias, debería ser el sector que más se organiza; aunque, las cifras desmienten esta versión.

Los sindicatos que se han logrado formar en dichos sectores -supermercados y tiendas por departamentos-, no se sienten identificados con las centrales sindicales existentes. Lo cual dificulta la unificación.

El alto número de delegados, en relación al número de sindicatos, revela una amplia necesidad de acción sindical que, por alguna razón, no derivan en sindicatos orgánicamente constituidos. Ello, probablemente por tratarse de micro empresas que no superan el número mínimo de trabajadores, por desconfianza en la institución del sindicato o por algún desconocimiento sobre los beneficios de la organización sindical.

En cualquier caso, la acción colectiva es un anhelo y el movimiento sindical debe crear una nueva estrategia flexible para lograr la organización de este grupo de trabajadores que optan por la elección de delegados.

Esto demuestra que el sindicalismo en el Perú puede crecer tanto en número como en claridad de visión y fecundidad de su práctica. A la formación espontánea de sindicatos, hay que añadirle los esfuerzos planificados del movimiento sindical organizado que apoye la constitución de más sindicatos en cada centro de trabajo y consolide los ya formados.

Asimismo, las nuevas organizaciones no se incorporarán si seguimos manteniendoformas antiguas de organización sindical; el movimiento sindical crecerá solo a condición de que se construya a imagen y semejanza de los propios trabajadores, quienes en su mayoría son jóvenes, pertenecen al sector servicios, trabajan para empresas de corto alcance, descentralizadas y a plazo determinado, es decir, con el temor constante hacia el fantasma del despido.

También son trabajadores que cada vez leen menos un libro o un volante, pero cuentan con grandes facilidades para socializar a través de las tecnologías de la comunicación e información (Smartphone, redes sociales, etc.) y son muy proclives a asimilar las ideas cuando estas vienen revestidas con llamativas estrategias de marketing y publicidad.


Los sindicatos hoy

Es fácil observar cómo los nuevos sindicatos han construido ya su propio lenguaje, su actitud y su simbología, en una palabra, su propia cultura sindical. Han inaugurado con éxito nuevos métodos de lucha, aprovechando las redes sociales para movilizar la opinión pública, obligando a los empleadores a ceder ante el creciente rechazo ciudadano hacia sus prácticas laborales; a la empresa actual le interesa cada vez más su prestigio.

Otras experiencias muestran cómo los jóvenes obreros textiles han recurrido a instrumentos de control de estándares internacionales para denunciar los abusos laborales ante los organismos internacionales de comercio y los sindicatos internacionales, obligando también a su empleador a cumplir con la ley. Es necesario tener presente que el sector empresarial ya se encuentra estudiando estas nuevas expresiones de sindicalismo y las incluyen en sus capacitaciones y cursos de formación. Obviamente con la finalidad de enfrentarlas, ya que las tienen por amenazas.

El movimiento sindical crece, además, en un contexto de baja tolerancia a la protesta. Según el informe Kliksberg, somos de los países con mayor participación social en actos de protesta, pero con menores niveles de tolerancia hacia ellas. Esto reafirma el reto colosal de trabajar el sentido de la opinión pública y dejar atrás todas nuestras tradicionales trabas comunicacionales, viejas imágenes, viejas frases, actitudes de amotinado y construir un nuevo discurso y actitud sindicales que sean entendibles por las nuevas generaciones. La idea de una prensa clasista debe llenarse de nuevos contenidos, sin que esto signifique abandonar un solo principio de clase.

Por ello, el sindicalismo siguenecesitando hoy, como en toda época, un espíritunuevo.La gran misión de los trabajadores no puede reducirse solo a la conquista y defensa de los derechos laborales y a la mejora de las condiciones de vida de los trabajadores.


Debemos lograr construir un sindicato en cada centro de trabajo

Con la misma entrega y el mismo ímpetu, debemos avocarnos también a la tarea de la organización y articulación laboral. Deben florecer, entre las centrales sindicales más importantes del país, proyectos encaminados a la constitución y promoción de sindicatos en todos los centros de trabajo,así como a la difusión del derecho a la asociación entre los trabajadores, especializando equipos dedicados exclusivamente a dicho esmero.

Debemos lograr constituir un sindicato en cada centro de trabajoy este debe estar articulado a una organización sindical de mayor alcance y participar en la negociación colectiva de su rama o del ámbito que sea. Es importante para esto acabar con la contratación temporal fraudulenta, herencia del gobierno dictatorial de Alberto Fujimori y principal factor que paraliza al trabajador en el miedo. Con la enorme mayoría de trabajadores activos y empoderados, será posible cualquier cambio social que se requiera.No obstante, esta tarea será imposible si no aprendemos de los nuevos fenómenos sindicales con mayor empeño que los empleadores.

Hoy, el movimiento sindical debe abandonar la ilusión de que los problemas del país se van a resolver en los burocratizados organismos de diálogo o de representación. Con la instauración del neoliberalismo en el país, el diálogo social desapareció para las grandes mayorías y se conservóexclusivamente para los dirigentes sindicales y empresariales.

Carentes de sindicatos de base dinámicos, conscientes de su rol y en número suficiente, el diálogo social, a pesar de sus avances e importancia admirables, no puede ser para los trabajadores otra cosa más que una gran cáscara vacía, con mucha superficialidad y carente de contenido.


 Finalmente

Este 01 de mayo, constatamos con total agrado cómo el movimiento sindical avanza, con tropiezos, en el sentido correcto. Está cada vez más ocupado en la promoción de la sindicalización. Se habla cada vez más de la importancia de los sindicatos de rama, se organizan cursos de capacitación y talleres para ayudar a comprender los fenómenos de descentralización empresarial.

Se señalan los límites de los espacios burocráticos que ofrece la institucionalidad y se plantea su transformación. La incorporación de jóvenes al movimiento sindical es también hoy un hecho, no solo de jóvenes trabajadoressino también de estudiantes universitarios que también vienen constituyendo sus propias organizaciones para la promoción de los derechos laborales y sociales. Sin embargo, la meta de unir todos los avances en un solo esfuerzo unitario es aún lejana.

El movimiento sindical debe y puede concentrar su poder sin necesidad de exigir la renuncia a la diversidad hoy existente, sin que la gran dispersión y empequeñecimiento empresarial sean obstáculos imposibles de superar.

Hoy como nunca, todas estas consignas son más posibles de concretar. Con las esperanzas intactas, extendemos nuestros buenos augurios a todos los trabajadores y trabajadoras del Perú.



domingo, 20 de abril de 2014

¿Qué significa ser joven y sindicalista en el Perú de hoy? La lucha sindical de los trabajadores y los retos de nuestra época



¿Eres joven?, ¿trabajas por un salario? Bien, según estadísticas oficiales es altamente probable que no tengas contrato, ganes por debajo del sueldo mínimo, trabajes más de ocho horas diarias, no cuentes con seguro de salud y no estés afiliado a ningún sistema de pensiones. En el Perú 9 de cada 10 trabajadores asalariados jóvenes padece alguno o todos estos problemas*.

La situación es más difícil si tomamos en cuenta la inestabilidad laboral: contratos de tres o cuatro meses –o a veces menos- que se renuevan de forma permanente hasta que no le sirvas a la empresa y te digan, como el Gran Combo, pa’ afuera, pa’ la calle.

De hecho, dentro de esa inestabilidad que afecta a la mayoría de trabajadores, los jóvenes estamos en una situación más difícil: tenemos más del doble de probabilidades de estar desempleados**.

Todo eso sucede hoy, 2014, cuando el Perú atraviesa “su mejor momento”, como solemos escuchar de periodistas y políticos ebrios de entusiasmo al ver el crecimiento constante del PBI y cómo se vende como pan caliente la Marca Perú.

En estas condiciones, ¿qué hacer?

Si se trata de defender los derechos de los trabajadores, el mejor defensor será siempre el propio trabajador; y su mejor medio será por lo tanto su propia organización: el sindicato.

¿Pero cómo formar uno? ¿Habrá riesgo de ser despedidos de pronto? ¿Por qué sería necesario si no pienso trabajar mucho tiempo en el mismo lugar? ¿No son los sindicatos espacios burocráticos e ideologizados, con poca capacidad de lograr cosas? ¿Cómo convenceré a otros compañeros de la empresa que tienen la idea de que hay que ser emprendedores y no reclamar?

Te invitamos a conversar de esos temas, como antesala al 1 de mayo, día que conmemora la lucha de los trabajadores en el mundo.

Hemos invitado a representantes de dos sindicatos relativamente nuevos, impulsados por jóvenes que han enfrentado el mar de dificultades que hoy significa formar una organización sindical y que han logrado cosas importantes para los trabajadores. Nos referimos a los sindicatos de Topitop y Ripley.

Con ellos y con las participaciones de dos visiones, desde la Sociología (Omar Cavero) y la Economía (Julio Gamero), reflexionaremos sobre el momento actual del movimiento sindical y sobre la situación particular de la juventud trabajadora.

El evento se realizará en el sábado 26 de abril, a las 6:45 p.m. Será en el local de SINTENTEL: Mariano Carranza 498, Santa Beatriz (Frente al canal América Tv), Alt. de la Cdra. 8 de Av. Petit Thuars. La entrada es libre, te invitamos. Adjuntamos el afiche.







*Datos del MINTRA y la ENAHO calculados para el año 2012. Según el Índice de trabajo decente, elaborado por PLADES, solo 10.3% de trabajadores entre 14 y 24 años cumple satisfactoriamente los indicadores básicos (contrato e ingreso) y complementarios (jornada, seguro y afiliación a sistema de pensiones). Ver Gamero, Julio. Informe: El Trabajo Decente en el Perú: Una mirada al 2012. Lima: PLADES.

**Según datos del 2013, 5.9% de la Población Económicamente Activa (PEA) está en situación de desempleo. Dentro del grupo de entre 14 y 24 años, el desempleo es de 13.3%. (ENAHO, 2013).



domingo, 6 de abril de 2014

La Escuela


EXPLOTACIÓN Y ABUSO LABORAL EN TOPITOP

Razones para la  unidad sindical  y retos para un trabajo decente

Por: El Delfín

Fuente: http://www.topytop.com.pe/globalscope/en/manufacture.php

Hace 35 años, con la excusa de impulsar la exportación de forma transitoria, se impuso el DL 22342, que regula el Régimen Laboral de Exportación No Tradicional.

Este DL ha sido desde su inicio un mecanismo perverso y abusivo, que permite a los grandes grupos empresariales crecer y enriquecerse a costa del esfuerzo y sacrificio de sus trabajadores.

La extrema inestabilidad laboral que este régimen genera se extiende a todo el  sub sector textil y confecciones. Ejemplo de ello es lo que sucede en el grupo Topitop.



Topitop y la tergiversación del trabajo “eventual”

El DL 22342 le permite al grupo Topitop (conformado por las empresas Sur Color Star, TopiTop, Inka Knit, Star Print y Express Jeans) contratar trabajadores en el número que requiera para el proceso productivo (bajo la figura de ser supuestamente “eventuales”); es decir: necesarios solo por temporadas y por obras específicas. Contratos a plazo fijo,  por una cantidad pequeña de meses.

Sin embargo, en la práctica la gran mayoría de estos trabajadores vienen realizando funciones de forma permanente. Dicho de otro modo, sus puestos de trabajo existían antes de que fueran contratados y siguen existiendo luego de que ellos se van.

Así, existen trabajadores que suscriben contratos por un mes de vigencia y su permanencia está sujeta a la suscripción de un contrato tras otro, por varios años.

El Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo (MTPE) lo sabe, lo ha corroborado en innumerables oportunidades, señalando  la desnaturalización de los contratos celebrados al amparo de esta norma en perjuicio de los trabajadores. Pero no se ha hecho nada al respecto. (Véase el Informe N° 23-2011-MTPE/2/14).


Jornadas extenuantes, inestabilidad y prácticas antisindicales

Este régimen laboral constituye una de las bisagras legales más dañinas para los trabajadores del grupo Topitop  y de toda  la industria exportadora no tradicional, porque los  condena a bajos salarios, a malas condiciones de empleo, a una  limitada protección en salud y pensiones, y a largas jornadas laborales.

En Topitop, según declaran los propios trabajadores, las jornadas se extienden hasta 20 horas continuas en varias ocasiones, sin mayor esperanza de que al final del mes se pueda seguir empleado.
A ello se suma un bloqueo sistemático del ejercicio de las libertades de sindicalización y negociación colectiva. Si  alguien reclama por sus derechos o se sindicaliza, no se le renueva el contrato o se le induce, mediante hostigamiento, a la renuncia o despido.

El DL 22342 institucionaliza el abuso a miles de trabajadores a través de contratos que afectan derechos fundamentales de nuestra Constitución, tales como el derecho al trabajo (art. 22), al ingreso digno (art. 24) y a la libertad sindical  (art. 28), entre otros.

De esta forma, el grupo Topitop no solo se ha beneficiado del crecimiento de las exportaciones no tradicionales de los últimos años, sino que también ha crecido a costa del trabajo y sudor de sus propios trabajadores.

Las exportaciones no tradicionales han sumado en los últimos 34 años más de 2.157,1 millones de dólares: 2.000% más que en 1978, cuando se impuso la ley (Javier Diez Canseco, 2013).



Verdades simples y grandes tareas del trabajador

Partamos de un simple razonamiento:

Primero: el objetivo de todo grupo empresarial es maximizar sus ganancias, para ello necesitan  el sacrificio de los que producen el bien mediante su trabajo.

Segundo: en el país rige un mecanismo legal abusivo que facilita la explotación del trabajador -el DL 22342- y un Estado -con sus consecutivos gobiernos- que ampara este tipo de prácticas, permitiéndolas desde el mismo ordenamiento jurídico.

Tercero: es el trabajo lo único que permite la producción y la acumulación de capital por las empresas, pero a cambio los trabajadores no se benefician, padeciendo formas de trabajo que rozan con lo inhumano, poniendo al trabajador en condición de máquina, usada hasta resultar inservible para sus dueños.

Dicho lo anterior, deberíamos hacernos las siguientes preguntas:

¿Cómo logra el trabajador, que no es dueño de los medios de la producción -pero que genera esa producción- beneficiarse de ella?

¿Cómo podría un trabajador de TopiTop – y de cualquier empresa y rama- mejorar sus condiciones de trabajo para lograr una vida digna, un derecho irrenunciable de todo ser humano?

¿Quién defenderá al trabajador de un abuso, de una injusticia, de un maltrato, del hostigamiento o de la amenaza de despido que padece dentro de la empresa?

El único capaz de defender al trabajador, es el propio trabajador.

Así lo ha demostrado la historia. Son los mismos trabajadores quienes asociados, agremiados y organizados construyen el instrumento fundamental para luchar por sus derechos e intereses. La lucha de todo trabajador es, por tanto, la lucha por su organización y desde su organización.

Mientras más unidos, más fuertes son. Mientras mas consientes de su posición y su importancia en la producción, más fuertes son. Mientras más clara sea su lucha y mientras más solidaria y justa sea su demanda, más fuertes son. El poder del trabajador organizado radica en su unidad.


El sindicato de Topitop y su ejemplo como organización

Así lo han comprendido los sindicalizados de Topitop, organizados en el SINTOTTSA. Ellos desde casi siete años vienen llevando a cabo la heroica labor de luchar por sus derechos a pesar de todas las dificultades imaginables. Constituyen un significativo ejemplo para el país, en la línea de una lucha sindical férrea por la defensa y promoción  de sus derechos, frente al abuso y la explotación.

En su búsqueda de organización algunos han sido despedidos, agredidos, maltratados, hostigados, sobornados, engañados, atemorizados en distintas oportunidades. El objetivo de la patronal: debilitar el sindicato. Sin embargo, han persistido. Su lucha se amplía y avanzan.

Los trabajadores han comprendido la importancia de su sindicato. Cada vez hay más sindicalizados y en el último proceso de negociación colectiva lograron un pequeño  aumento de sus ingresos (1.78 nuevos soles), una asignación de educación para sus hijos (110 nuevos soles) y una canasta navideña para el hogar, además de guardianía infantil y continuidad de pago por tiempos improductivos por razones ajenas al trabajador, entre otros. (Ver el Laudo arbitral entre SINTOTTSA y Topitop S.A, 2013).

Los avances del sindicato de Topitop se mantendrán solo si siguen avanzando en la sindicalización de todos los trabajadores de la empresa. Ese es uno de sus principales retos. Es vital llamar a más trabajadores a organizarse.



La lucha social y política, de clase, que atraviesa todas las empresas y ramas

La lucha del trabajador no está frente a otro trabajador, ni en la indiferencia en el trabajo, ni en la competencia individualista, que solo favorece a los dueños.

La lucha inmediata es, fundamentalmente, contra el marco legal que permite el abuso e impide el goce de sus derechos fundamentales.

La lucha es, por tanto, política y la tarea política de todo trabajador es  por el cambio de las condiciones que lo rebajan a condición de un insumo humano, de una mercancía más, consumida al servicio de otros, que viven de su trabajo.

Este poder de la organización y de la unidad sindical, muy bien lo han comprendido las grandes empresas, que a lo largo de 20 años de política neoliberal han conquistado los aparatos del Estado, regulando las leyes a su antojo y debilitando la organización de los trabajadores para el beneficio y maximización de sus utilidades.

Ahí están las grandes agremiaciones de empresarios como CONFIEP, ADEX, AFIN, la Cámara de Comercio de Lima, COMEX PERU, etc., y los medios de comunicación dominados por ellos, donde encuentran una caja de resonancia de sus intereses particulares y efectivos mecanismos de presión política.

Los representantes del capital están unidos y organizados, y de la misma forma  nosotros  los trabajadores debemos estarlo. No basta quejarse de las injusticias, no basta saber de la explotación. Nos une a los trabajadores una gran fuerza social y productiva. No solo hay que recuperar derechos, hay que cuidar los presentes y conquistar nuevos. Hay que actuar, seguir luchando sin descanso, unidos y organizados.

Taller de Introducción a la Investigación social

DIRIGIDO A ALUMNOS DE SOCIOLOGÍA DE LA  UNMSM 

Sumilla

La Escuela permanente de estudios de la realidad peruana – EMANCIPACIÓN, en co-organización con el Centro de Estudiantes de la Escuela Profesional de Sociología de la UNMSM y la base 12 de dicha especialidad, presenta la primera edición del Taller de introducción a la investigación social, en esta oportunidad dirigido a estudiantes de Sociología.

En el taller se brindarán pautas introductorias para la elaboración de un proyecto de investigación social desde el campo de la Sociología. Para tal fin se desarrollarán los fundamentos básicos de la investigación, los requerimientos convencionales para plantear una investigación de forma rigurosa y un conjunto de orientaciones sobre el proceso que va desde la formulación de la pregunta de investigación hasta la elaboración de un plan operativo de campo. Se trabajarán, además, los fundamentos de las aproximaciones cuantitativas y cualitativas. En particular, se trabajarán de forma preliminar las técnicas de recojo de información: i) encuesta, ii) entrevista y iii) grupo focal.

En tanto se trata de un taller, se buscará que los participantes elaboren un proyecto de investigación en el transcurso de las sesiones. Se espera que el taller pueda resultar útil para el desarrollo posterior de investigaciones académicas que sean de interés de los participantes, sea para publicaciones específicas o para proyectos de tesis.

Aquí más información sobre el taller:
http://goo.gl/jQQt7H