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domingo, 18 de agosto de 2013

COMUNICADO

Estimados seguidores,

Desde el equipo de coordinación de EMANCIPACION les extendemos nuestros más sinceros agradecimientos por la gran acogida que han tenido nuestros diferentes círculos de estudio. Es alentador ver que una iniciativa tan joven como la nuestra tenga a tantas personas interesadas en participar de la misma. Apreciamos el apoyo y reafirmamos nuestro compromiso por una crítica transformadora que apueste por una real emancipación de las personas y que se traduzca en una vida digna para todos y todas.

Emitimos el presente comunicado para informar que por dificultades logísticas, nos vemos obligados a modificar el horario del círculo de estudios “MARX 1 – Concepción materialista de la historia”, programado inicialmente para realizarse los sábados de 3pm a 6pm. El cambio consiste en que ahora dicho círculo se realizará los sábados de 4pm a 7pm. Ofrecemos  nuestras disculpas por el impasse.
De la misma forma, dado que nuestros círculos tienen una capacidad máxima de 30 personas, nos vemos en la necesidad de cerrar las inscripciones para el círculo de MARX 1 el día miércoles 20 de agosto. Las inscripciones para los otros círculos siguen abiertas hasta el domingo 25 de agosto.

Finalmente, los invitamos a informarse sobre el círculo de Feminismo Marxista que se realizará los miércoles de 6pm a 9pm a partir del 11 de setiembre, cuyo cronograma pueden encontrar aquí. Además, les recordamos que las personas que ya hayan revisado antes la concepción materialista de la historia, pueden acceder de frente al círculo de “MARX 2 – El Capital: Crítica de la economía política”, obviando el pre-requisito del mismo (MARX 1).
Cualquier otra consulta, no duden en escribirnos a escuelapermanenteperu@gmail.com

EMANCIPACION
Escuela Permanente de Estudios de la Realidad Peruana


martes, 13 de agosto de 2013

Feminismo Marxista

El presente círculo de estudios está constituido por un conjunto de sesiones en los que se pretende abordar algunos de los principales aspectos de la realidad de las mujeres en el Perú. 

Teniendo como marco teórico a la concepción materialista de la historia propuesta por Marx y Engels, nos proponemos dar una mirada a la forma específica en que la opresión patriarcal y de clase afecta la vida de las mujeres peruanas y los mecanismos que estas han ido construyendo para hacerle frente. Además, buscamos comprender la relación entre feminismo y marxismo, siendo conscientes de sus acercamientos, disidencias y desafíos pendientes en la apuesta por construir un feminismo que atienda sustancialmente a las condiciones materiales de existencia. 

Cada sesión cuenta con invitados vinculados al tema en cuestión que nos compartirán sus experiencias, conocimientos y saberes a fin de nutrir la discusión grupal.

El círculo se desarrollará los miércoles de 6pm a 9pm. Empezamos el 11 de setiembre.
Lugar por confirmar.

El programa del círculo está disponible aquí

domingo, 11 de agosto de 2013

Democracia en luto


En los últimos días hemos sido testigos de un conjunto de manifestaciones públicas en donde ciudadanos, ya sea pertenecientes a alguna organización o no, salieron a las calles a hacer escuchar su voz de protesta en contra de la famosa “repartija” que había hecho de los organismos autónomos (Tribunal Constitucional, Defensoría del Pueblo y Banco Central de Reserva del Perú) objetos de disputa abierta y descarada entre los partidos que actualmente están representados en el Congreso. Esto se dio a conocer a través de la propagación mediática de un audio en el que claramente se muestra cómo es que los representantes de ciertos partidos políticos en el congreso, congresistas de ciertas bancadas, decidían en una reunión cerrada quienes iban a ganar la elección de acuerdo a la repartición de votos que habían conseguido para dicho propósito.

Dado que, en las últimas semanas el congreso había venido aprobando un conjunto de leyes que afectan directamente a sectores organizados de la población, este suceso constituyó claramente la gota que derramó el vaso. Así por ejemplo, el proyecto de ley universitaria fue objeto de serios cuestionamientos por los mismos estudiantes de diferentes casas de estudio, así como de la asamblea nacional de rectores, dado que al haberse aprobado sin tomar en cuenta la voz de los principales implicados, la ley vulnera autonomía y afecta sustancialmente la situación de los estudiantes en el Perú. Lo mismo sucedió con la aprobada ley de servicio civil, la cual tiene implicancias directas sobre los trabajadores del sector público y que, sin embargo, no cuenta con la legitimidad de un diálogo efectivo. 

Es por eso que el 4 de julio trabajadores públicos y estudiantes salieron a las calles a demostrar su descontento, frente a la forma como se vienen aprobando estas leyes. Por si fuera poco, el Congreso de la República se ha visto inmerso en la aprobación de un conjunto de dictámenes que vulneran derechos sexuales y reproductivos, como es el de la Comisión de la Mujer y Desarrollo Social en la que se le otorga derechos absolutos al concebido por encima de los de la madre; y dictámenes que afectan a la población del LGTB, como se dio en la Comisión de Justicia, al no considerar la opción sexual como agravante en casos de crímenes de odio.

Uno podría pensar que ante medidas impopulares es lógico que la población exprese su insatisfacción. Sin embargo, si prestamos un poco más de atención, vemos que este tipo de sucesos no son nuevos en el Perú, no son solo “errores” de Ollanta Humala. Vienen sucediendo con García, con Toledo, con Fujimori, vienen sucediendo a lo largo de toda nuestra historia republicana, y no siempre se han enfrentado al mismo grado de indignación en la ciudadanía, como ha sucedido en las últimas semanas. Si esto no es nuevo y la indignación no siempre ha sido la misma, entonces es evidente que lo que tenemos al frente es un descontento que va más allá de lo que tuvimos por coyuntura.

¿Hacia dónde se dirige la crítica de la población? ¿Qué tienen en común las últimas demandas para que puedan agrupar a los diferentes sectores?

Lo común a todas las medidas en cuestionamiento es que, si bien han sido aprobadas bajo los procedimientos legales adecuados, desencadenan el rechazo popular dado que no cuentan con la legitimidad que le hubiera otorgado la participación efectiva de los principales afectados, la cual habría permitido que planteen sus reales demandas. Por el contrario, el gobierno en vez de atender las demandas de los ciudadanos en las calles, las reprimió desmedidamente[1].

Todo esto nos lleva a preguntarnos: ¿Funciona realmente la “democracia” en nuestro país? o ¿En qué tipo de “democracia” nos movemos?

La indignación de la ciudadanía va más allá de la repartija, de la ley universitaria, de la ley del servicio civil, de los dictámenes del Congreso. Va más allá de lo que fue nuestra última coyuntura. La gente está cansada de una democracia falsa. De tener que elegir cada cinco años al mejor candidato, a pesar de tener la intuición de que todo seguirá igual.

“Democracia representativa”, le dicen. La repartija es un claro ejemplo de cómo funciona eso en el Perú: a través de cuoteo, corrupción y de toma de poder por parte de los grupos políticos que se encuentran en el congreso. Por ninguna parte, de poder efectivo para la población. Pero si el poder no está en manos de los ciudadanos, ¿en manos de quién está? Esto no se trata únicamente de “malos políticos”. Para algunos, esta democracia sí funciona. Para un reducido sector del país, esta democracia les es útil. Seamos claros, nuestra democracia está en manos de poderes fácticos que hacen del Perú un recurso en disputa: su identidad, su cultura, su trabajo, su gente está puesta en valor. Esta democracia es solo la cara bonita de la manera como estos poderes imponen su voz sobre la del resto de ciudadanos.  




[1] Frente a eso, las juventudes no se han quedado calladas. El día viernes 02 de agosto se realizó una vigilia pacífica “Protestar es mi derecho” frente al Palacio de Justicia contra la represión del gobierno. 

miércoles, 10 de julio de 2013

Perú: ¿Marca o país?

Acorde con el lineamiento general de nuestra Escuela Permanente que es vincular la teoría con la práctica en cada paso que damos, desde los inicios de nuestros círculos venimos teniendo intervenciones en las calles de Lima. A continuación les presentamos, con algunas modificaciones, el texto que llevamos a nuestra primera intervención en la Alameda Chabuca Granda. El tema, una crítica sustentada al hegemónico discurso de Marca Perú ¿qué hay detrás de esta llamativa y envolvente campaña? Les compartimos algunas reflexiones.


Todos hemos visto alguna publicidad de Marca Perú. Sí, todos. Esas que filman en Nebraska  o en Italia. De  seguro, también se ha sentido orgulloso. Orgulloso de que el país esté en boca del mundo, de que se valore la diversidad y la riqueza nacional. Orgulloso de que nos reconozcan. Pero detengámonos un momento. ¿Ha reflexionado acerca del significado detrás de la campaña?

Las cosas en venta tienen marca, ¿el Perú está en venta?

Para empezar, ¿qué es una marca? Una marca sirve para publicitar un producto a vender. Por ejemplo: ropa, autos, pinturas, etc. Pero ¿y un país?

Al aceptar de forma alegre y acrítica que se publicite al país como una marca, estamos, sin darnos cuenta, avalando que el Perú se ponga en venta: sus recursos naturales, su gente trabajadora y hasta su identidad.

Y es que ese remate ya comenzó y quieren acostumbrarnos a él: cerca del 15% del territorio está concesionado para actividades mineras y 72% de nuestra Amazonía está concesionada para actividades de hidrocarburos. Ni la plaza de armas de Iquitos se escapa de tales concesiones. Es peligroso, pues, que un país se asuma como una marca.

Un país feliz, con derechos garantizados y que necesita ser consumido

Por otro lado, en las publicidades de Marca Perú, ¿qué imagen del país es esa que se da? En toda la propaganda aparece un país extranjero que nos recibe. En EE.UU., en Italia. Se muestra como máximo logro del país el exhibirse en el extranjero.

Marca Perú nos dice que para reconocer al país como algo valioso, el Perú antes debe pasar por la aprobación extranjera. Con esto, nuestra identidad nacional se convierte en algo exótico y caricaturesco destinado a entretener a los que están fuera y ofrecernos en venta. Basta con dar un vistazo a la forma en que publicitan la campaña. Aparece como si nuestra identidad fuera parte de una exposición en un museo.

 ¿Y qué es lo que se proyecta en el extranjero? Ellos ven un país donde todas las culturas son una mezcla feliz, un país realizado, donde las diferencias conviven en armonía, un país que crece. Les ofrecemos todo lo exótico que les podríamos ofrecer y gozamos cuando ellos gozan. El Sheriff sonríe y el Perú sonríe con él.

El Perú real, evidentemente, no es así.

Para empezar, en este país no vivimos en armonía. ¿No es acaso el racismo un problema que ronda en todas partes?

Hablemos de derechos. ¿Acaso en el Perú éstos están garantizados?, ¿ha tratado usted de encontrar una escuela pública de buena calidad?, ¿ha tratado de estudiar gratuitamente en la universidad?, ¿no es pan de todos los días que alguna madre pierda a su hijo o muera ella misma por mala atención médica?

Marca Perú no da una imagen real, pues. Es falsa.

Lo más seguro es que usted crea que quien escribe es alguien que está contra el crecimiento económico y que no quiere que el Perú avance. Pero esta no es una crítica sin fundamentos.

¿Crece el PBI? Sí, pero eso no es sinónimo de bienestar

Ahora hablemos un poco del tan difundido “crecimiento económico”. ¿Se ha puesto a pensar si este tiene algún significado sustancial? Y usted responderá ¡pero cómo no! si la inversión extranjera aumenta y el PBI crece.

El PBI, amigo/a, es un indicador de producción; o sea, la señal de desarrollo de los empresarios. Y que la inversión extranjera aumente es un indicador de cuánto se benefician esas empresas con el aprovechamiento de los recursos peruanos, no de cuánto recibimos nosotros de ellas.

Ninguna de estas dos es señal de mejores servicios, ni de paz (ajá, ya es casi costumbre que mueran peruanos y peruanas en conflictos sociales, ¿no?) ni tampoco de sueldos reales más altos, ni de mejor calidad educativa, ni de acceso al sistema de salud. Y esto no puede negarlo, ya que lo vive usted, lo vivo yo, lo vivimos TODOS y TODAS.

Bien, si es verdad que todo lo anterior es mentira, entonces ¿Quién nos está engañando? ¿Quién gana con todo esto? La respuesta no es muy difícil de imaginar.

Los que ganan vendiendo el Perú

La Marca Perú no sale de la nada, es la imagen que tienen del país los miembros de una elite acostumbrada a saquearlo. Desde las elites coloniales y las oligarquías exportadoras, hasta los modernos neoliberales de hoy, su esencia es la misma: agentes eficientes del capital transnacional interesado en nuestros recursos. Y hoy con especial fuerza cumplen su rol de rematadores del Perú.

Son ellos los que realmente se benefician del crecimiento del PBI y del dinero que ingresa al Perú. Pero claro, a ellos no les gusta que todos nos demos cuenta de aquello. Por lo que nos quieren hacer creer que mientras ellos crecen, todos crecemos.

La marca que quiere volverse símbolo patrio

Y el Estado Peruano los apoya de diferentes maneras. El Ministerio de Educación lanza campañas de Escuelas Marca Perú, nuestra moneda nacional lleva el logo, y todo con la “bendición” del sector privado.
Proyectamos todo lo que no somos en una marca con la que ganan solo unos pocos a costa de todos los demás. Una droga que llena los bolsillos del productor.

No todo está mal, pero no todo está tan bien como se dice y podría estar mucho mejor, y podríamos ser más optimistas, y podríamos trabajar más duro, y podríamos construir un país como lo queremos, pero… Eso no se logra con ilusiones falsas, ni poniéndonos en venta, ni aplaudiendo los logros de quienes viven de nuestro trabajo, ni compartiendo emocionados el optimismo de quienes han puesto en remate al mejor postor nuestro futuro. ¿Qué queremos que sea prioridad?, ¿Que nos “compren”?, ¿Somos un Perú en venta?

Tomemos conciencia. Construyamos el país que queremos y no aceptemos más mentiras

domingo, 30 de junio de 2013

¿Trabajamos para vivir o vivimos para trabajar?

El sábado 15 de junio el círculo Marx 2 - El Capital, salió a la calle. Fuimos al Mercado Central a hablar con la gente sobre la situación de los trabajadores, hoy que la algarabía empresarial nos hastía con el "milagro peruano" y el avance envidiable del Perú. Más abajo reproducimos el texto que repartirmos entonces. Fue duro ver que trabajar para la mayoría significa sufrir pésimas condiciones y recibir ingresos miserables. Pero fue una esperanza notar el amplio interés de la gente por informarse y por hacer algo. El mensaje que todos comprendimos fue que sin organización lograremos poco. Hacia eso vamos

¿CÓMO ESTAMOS LOS QUE TRABAJAMOS?

En todas las noticias se habla del crecimiento del país y de que el Perú avanza. Nuestro PBI ha crecido sostenidamente desde el año 2002, claro que sí. “A tasas envidiables”, dicen.

¿Pero nos hemos preguntado cuál es la situación de los que somos trabajadores, los que somos la inmensa mayoría de peruanos? ¿Qué tanto han mejorado nuestros ingresos, en qué condiciones trabajamos, cómo vivimos realmente? Veamos las cifras que no quieren que conozcamos.

Cuánto ganamos y cuánto necesitamos.

Para comenzar, pensemos en los salarios. El gobierno del presidente Ollanta Humala, en el año 2012, consiguió incrementar el salario mínimo hasta los S/. 750 nuevos soles. Muy bien. Pero atención a dos cosas. La primera: ese salario solo aplica, valga la redundancia, para quienes son asalariados y, además, son formales, están en planilla.

Para comenzar, ¿es usted asalariado, recibe un salario? Es altamente probable que no. Las cifras nos dicen que cerca de 4 de cada 10 trabajadores en el Perú es independiente, y que 13% no recibe ningún tipo de pago por trabajar para la familia sin remuneración. En total, solo 1 de cada 2 trabajadores reciben salario.

Pero asumamos que usted sí recibe un salario. Pregúntese: ¿se encuentra en planilla? Nuevamente, lo más probable es que no. Y aquí el dato es alarmante: solo cerca de 2 de cada 10 peruanos está en planilla. El resto, querido amigo, querida amiga, al no estar en planilla recibirá lo que quien lo contrata decida pagarle y no tendrá ninguna estabilidad laboral: en cualquier momento, por cualquier razón y sin ninguna compensación, puede quedarse en la calle.

Ahora bien, quizá usted si está en planilla y suspira, aliviado. Podrá recibir por lo menos el salario mínimo de 750 soles. Pero un momento, acá viene la segunda observación: ese salario mínimo, si usted es jefe o jefa de familia, no le alcanzará para vivir dignamente.

Eso lo sabemos bien todos los que vivimos en el Perú. El INEI, sin embargo, lo calcula con precisión. A pesar de que según ellos una persona puede vivir mensualmente con 260 soles, si tomamos en cuenta que el hogar promedio es de 4 miembros en nuestro país, tenemos que para mantener una familia necesitaríamos un ingreso de, por lo menos -para no ser considerados pobres-, 1040 soles. Y ojo con algo: acá no se considera el gasto en educación.

Pero no, el salario mínimo es 750 soles y… bueno, usted ya lo sabe: casi ningún político, casi ningún periodista, dice algo. ¡Pero hay que aplaudir el crecimiento de todos modos!, claman. Algunos hablan del “milagro peruano”. Y, en efecto: hay que hacer milagros para vivir con 750 soles.

Entonces, si el Perú avanza, crece, está de moda con su comida rica y su Marca Perú y los turistas nos adoran y ponen nuestra bandera en Wall Street, etc., ¿a costa de quienes crece?, ¿quiénes son los que sí ganan con ese crecimiento?

Yo quiero que partan la torta…

Veamos el famoso PBI. Para comenzar, el PBI solo indica la producción final de un año a nivel nacional; es decir, es el valor de todo lo que se produjo. No es más que eso. No indica ni salarios, ni educación, ni salud, ni bienestar.

Pero si lo vemos de cerca y hacemos la inocente pregunta de cómo se reparte el valor generado por esa producción, o sea, quiénes ganan, tenemos lo siguiente: de cada 100 soles en producción, 22 va a los que trabajan y 63 a los que no trabajan; es decir, a los empresarios, en particular la mayoría de ese dinero va a los grandes empresarios. Y si revisamos tendencias no es que estemos mejorando, sino que los trabajadores hemos pasado de obtener 24 en el 2011 a obtener 22 en el 2012. ¡La Gran transformación!

¿Y cómo trabajamos?

Además de eso, preguntémonos cuál es la situación de nuestro trabajo: ¿cuántos peruanos estamos adecuadamente empleados? Se nos dice que estamos cerca de haber superado el desempleo pues está en 5.8% ¡Aplausos! Pero, un momento: es que en el Perú, a diferencia de otros países, si uno no trabaja no recibe un seguro social, simplemente se empobrece hasta que el hambre lo mate, así de sencillo.

Entonces, ¿cuál es la situación?, pues que 1 de cada 2 peruanos no está adecuadamente empleado. Así de fuerte: 1 de cada 2, la mitad, está en situación de subempleo. Y en el 92% de los casos de subempleo éste es por ingreso; es decir, que se recibe por debajo de lo necesario para vivir adecuadamente.

Si a eso sumamos que de los adecuadamente empleados la gran mayoría gana alrededor del salario mínimo, que éste no alcanza,  que 7 de cada 10 no tenemos afiliación a ningún sistema de pensiones, que cerca de 4 de cada 10 no tenemos ningún seguro de salud, llegamos a una conclusión clarísima: este crecimiento del Perú lo empujamos todos con nuestro trabajo, pero solo unos cuantos realmente gozan de él.

El Estado y la prensa señalan que el Perú avanza, que este es el gobierno de la inclusión, pero la mayor parte de la población está excluida de ese crecimiento y de ese “progreso”. Échele un vistazo al carro de su jefe, a las personas a las que se dirige y que lo miran de reojo o con miedo, usted que ha ido a San Isidro, Miraflores, Larco Mar y siente que no forma parte del ambiente. ¿Cómo es que unos pueden vivir mientras otros sobreviven?, ¿está bien?, ¿es normal?

La gran empresa emplea menos gente que las Mypes

Y que no se diga que estas grandes empresas son las que generan el empleo, que los grandes bancos, las mineras y las empresas de telefonía, etc., generan mucho trabajo. Para comenzar, ellos viven de nuestro trabajo, de él vienen sus ganancias. Y además solo contratan a 18 de cada 100 personas empleadas. La minería, por ejemplo, esa que se nos presenta como la gran esperanza, solo emplea 1 de cada 100 peruanos, ¡1% y no más!

La mayoría de nosotros vivimos porque nos hemos inventado nuestro trabajo y porque con esfuerzo hemos formado pequeñas y micro empresas. No nos dejemos engañar, un puñado de personas está llenándose los bolsillos de dinero a costa de derechos elementales.

¿Es mucho pedir tener un salario que alcance, una casa donde dormir, una escuela de calidad en la que matricular a nuestros hijos, un hospital que nos pueda atender en condiciones decentes, tiempo en el día para pasar con la familia, poder organizarse en sindicatos para no ser tratados como objetos que están a la venta y que si no sirven son desechados? Pero nos acusaran de anti-sistema si lo pedimos.

El crecimiento del PBI es gracias a usted señor trabajador. Usted es el motor de esta economía, pero no se le retribuye lo que le pertenece. En otras palabras, el producto de su trabajo, amigo, es apropiado por otra persona que se encarga de venderlo y lucrar con él. Son ellos los que están felices, en fiesta, vendiendo el Perú por pedazos, vendiendo nuestro futuro, exprimiendo nuestro trabajo hasta la última gota. Hasta la última. ¿No cree que hay algo que hacer para cambiar esto?


Si le parece relevante lo que decimos, solo le pedimos algo: comparta este papel, reprodúzcalo. Muchas gracias.



Nota: la información mostrada ha sido obtenida de la base de datos del BCRP, de la ENAHO 2011, de la Tabla insumo-producto del 2007 publicada recientemente por el INEI y de datos del MTPE, procesados en el informe de PLADES, realizado por Julio Gamero, titulado “El trabajo decente en el Perú: una mirada en el 2011”.

sábado, 22 de junio de 2013

Presentación

Este es un espacio de formación y acción. Su carácter permanente no confina el trabajo al logro de algún tipo de acreditación profesional. Usa las técnicas académicas pero no es un trabajo contemplativo. La idea que nos reúne es tan simple que podría hasta sonar trivial: queremos comprender la realidad y a la vez intervenir en ella: comprenderla para transformarla.

Nuestro punto de partida es la concepción materialista de la historia propuesta por Marx y Engels en lo teórico, y la búsqueda de una vida digna para todos en lo práctico. Nuestro trabajo es crítico-práctico. Investigamos con seriedad y rigurosidad, y lo hacemos desde una toma de posición, una opción ética que nos lleva a buscar la emancipación de las personas frente a las formas de dominación que las oprimen.

Además, no hacemos nada de esto en abstracto: tenemos los pies puestos en el Perú y es desde nuestra particularidad estamos obligados a desarrollar un pensamiento original, sin calcos, sin copias y con identidad, retomando el pensamiento de los amautas José Carlos Mariátegui y José María Arguedas.

Trabajamos a partir de círculos de estudio orientados a todo aquel que esté interesado en la creación y la crítica e intervenimos la realidad a partir acciones de información y debate en el espacio público, trabajo directo con organizaciones sociales y otras diversas formas de acción política.

Nuestros objetivos:

  • Estudio de la realidad. Estudiar la realidad peruana y latinoamericana, entendiendo aquello como la caracterización profunda de la formación social que denominamos Perú, que condensa trayectorias históricas de distinto alcance y movimiento, y que es, en esencia, una realidad multidimensional, aunque no por ello menos unitaria como realidad, y su lugar en el marco de la realidad latinoamericana
  • Relatar lo silenciado. Aquel estudio permanente se hará con énfasis en la recuperación, sistematización y visibilización de las voces, las luchas, los éxitos y los fracasos de los sectores marginados y explotados de nuestra historia presente y pasada.
  • Pedagogía popular. Llevar las reflexiones, los debates, las investigaciones y los análisis a la calle, a la gente. Esto se hará a través de un permanente trabajo de pedagogía popular, enseñando y aprendiendo del pueblo peruano y su vivencia diaria, en los espacios y las formas que se presenten como las más adecuadas.
  • Análisis político. Generar análisis político de corto y largo alcance, orientado a construir un entendimiento lúcido y proyectivo de la expresión política del movimiento de la sociedad, de las formas de desigualdad vigentes, las relaciones de poder asociadas a ellas y los mecanismos de producción y reproducción social activos.



MARX 1 - Concepción Materialista de la historia

Sumilla

El círculo se concentrará en desarrollar a profundidad la concepción materialista de la historia, el enfoque que subyace a los análisis que el autor hace sobre la economía y la política, y que a su vez es el punto de partida de todo el pensamiento marxista.

En consecuencia, se analizarán las principales premisas teóricas de la concepción materialista de la historia, las implicancias que tienen en torno al conocimiento de la realidad y la labor teórica (implicancias epistemológicas) y en torno al análisis del poder y la política.

No se abordará en esta ocasión el análisis marxista de la economía capitalista: se espera tratarlo a profundidad en una segunda edición del círculo, destinada a ese tema. Del mismo modo, en una tercera edición se prevé trabajar el pensamiento político marxista y sus experiencias prácticas.

El programa del círculo está disponible AQUÍ




Marx 2 - El capital: Crítica de la Economía Política

Sumilla

Este círculo de estudios es la continuación del círculo sobre la concepción materialista de la historia de Marx y Engels. En esta ocasión nos enfocaremos en desarrollar a profundidad la crítica de la Economía política que realiza Marx en su obra cumbre El Capital, donde analiza el funcionamiento de un sistema económico históricamente específico: el capitalismo. 

En consecuencia, buscaremos: a) trabajar con el mayor detalle posible el primer tomo del libro mencionado; b) mostrar el uso de la concepción materialista de la historia y la estructura dialéctica de la crítica en todo el texto; c) utilizar la categorías teóricas del análisis marxista para discutir cuáles son las características del capitalismo en el Perú de hoy; y d) encontrar las relaciones directas entre la reproducción histórica del capitalismo y las relaciones de poder, en un sentido teórico y en uno concreto: el caso peruano.

El programa del círculo está disponible AQUÍ

Marx 3 - Pensamiento político marxista

Sumilla

Esta tercera etapa del círculo de estudios sobre Marx se concentrará en desarrollar los principales planteamientos políticos del marxismo. Para el círculo se enfocará en tres áreas específicas: análisis político, estrategia y propuesta.

Se revisarán las obras de Marx pero, sobre todo -dado que se espera que los participantes ya conozcan el materialismo histórico y el análisis marxiano del capitalismo-, de autores posteriores a Marx, que en la mayoría de los casos fueron también actores políticos. Por aquel motivo se situarán a los autores y a sus ideas en los contextos históricos en que se desenvolvieron.

Pueden conocer el programa aquí.