CSS Drop Down Menu by PureCSSMenu.com

miércoles, 10 de julio de 2013

Perú: ¿Marca o país?

Acorde con el lineamiento general de nuestra Escuela Permanente que es vincular la teoría con la práctica en cada paso que damos, desde los inicios de nuestros círculos venimos teniendo intervenciones en las calles de Lima. A continuación les presentamos, con algunas modificaciones, el texto que llevamos a nuestra primera intervención en la Alameda Chabuca Granda. El tema, una crítica sustentada al hegemónico discurso de Marca Perú ¿qué hay detrás de esta llamativa y envolvente campaña? Les compartimos algunas reflexiones.


Todos hemos visto alguna publicidad de Marca Perú. Sí, todos. Esas que filman en Nebraska  o en Italia. De  seguro, también se ha sentido orgulloso. Orgulloso de que el país esté en boca del mundo, de que se valore la diversidad y la riqueza nacional. Orgulloso de que nos reconozcan. Pero detengámonos un momento. ¿Ha reflexionado acerca del significado detrás de la campaña?

Las cosas en venta tienen marca, ¿el Perú está en venta?

Para empezar, ¿qué es una marca? Una marca sirve para publicitar un producto a vender. Por ejemplo: ropa, autos, pinturas, etc. Pero ¿y un país?

Al aceptar de forma alegre y acrítica que se publicite al país como una marca, estamos, sin darnos cuenta, avalando que el Perú se ponga en venta: sus recursos naturales, su gente trabajadora y hasta su identidad.

Y es que ese remate ya comenzó y quieren acostumbrarnos a él: cerca del 15% del territorio está concesionado para actividades mineras y 72% de nuestra Amazonía está concesionada para actividades de hidrocarburos. Ni la plaza de armas de Iquitos se escapa de tales concesiones. Es peligroso, pues, que un país se asuma como una marca.

Un país feliz, con derechos garantizados y que necesita ser consumido

Por otro lado, en las publicidades de Marca Perú, ¿qué imagen del país es esa que se da? En toda la propaganda aparece un país extranjero que nos recibe. En EE.UU., en Italia. Se muestra como máximo logro del país el exhibirse en el extranjero.

Marca Perú nos dice que para reconocer al país como algo valioso, el Perú antes debe pasar por la aprobación extranjera. Con esto, nuestra identidad nacional se convierte en algo exótico y caricaturesco destinado a entretener a los que están fuera y ofrecernos en venta. Basta con dar un vistazo a la forma en que publicitan la campaña. Aparece como si nuestra identidad fuera parte de una exposición en un museo.

 ¿Y qué es lo que se proyecta en el extranjero? Ellos ven un país donde todas las culturas son una mezcla feliz, un país realizado, donde las diferencias conviven en armonía, un país que crece. Les ofrecemos todo lo exótico que les podríamos ofrecer y gozamos cuando ellos gozan. El Sheriff sonríe y el Perú sonríe con él.

El Perú real, evidentemente, no es así.

Para empezar, en este país no vivimos en armonía. ¿No es acaso el racismo un problema que ronda en todas partes?

Hablemos de derechos. ¿Acaso en el Perú éstos están garantizados?, ¿ha tratado usted de encontrar una escuela pública de buena calidad?, ¿ha tratado de estudiar gratuitamente en la universidad?, ¿no es pan de todos los días que alguna madre pierda a su hijo o muera ella misma por mala atención médica?

Marca Perú no da una imagen real, pues. Es falsa.

Lo más seguro es que usted crea que quien escribe es alguien que está contra el crecimiento económico y que no quiere que el Perú avance. Pero esta no es una crítica sin fundamentos.

¿Crece el PBI? Sí, pero eso no es sinónimo de bienestar

Ahora hablemos un poco del tan difundido “crecimiento económico”. ¿Se ha puesto a pensar si este tiene algún significado sustancial? Y usted responderá ¡pero cómo no! si la inversión extranjera aumenta y el PBI crece.

El PBI, amigo/a, es un indicador de producción; o sea, la señal de desarrollo de los empresarios. Y que la inversión extranjera aumente es un indicador de cuánto se benefician esas empresas con el aprovechamiento de los recursos peruanos, no de cuánto recibimos nosotros de ellas.

Ninguna de estas dos es señal de mejores servicios, ni de paz (ajá, ya es casi costumbre que mueran peruanos y peruanas en conflictos sociales, ¿no?) ni tampoco de sueldos reales más altos, ni de mejor calidad educativa, ni de acceso al sistema de salud. Y esto no puede negarlo, ya que lo vive usted, lo vivo yo, lo vivimos TODOS y TODAS.

Bien, si es verdad que todo lo anterior es mentira, entonces ¿Quién nos está engañando? ¿Quién gana con todo esto? La respuesta no es muy difícil de imaginar.

Los que ganan vendiendo el Perú

La Marca Perú no sale de la nada, es la imagen que tienen del país los miembros de una elite acostumbrada a saquearlo. Desde las elites coloniales y las oligarquías exportadoras, hasta los modernos neoliberales de hoy, su esencia es la misma: agentes eficientes del capital transnacional interesado en nuestros recursos. Y hoy con especial fuerza cumplen su rol de rematadores del Perú.

Son ellos los que realmente se benefician del crecimiento del PBI y del dinero que ingresa al Perú. Pero claro, a ellos no les gusta que todos nos demos cuenta de aquello. Por lo que nos quieren hacer creer que mientras ellos crecen, todos crecemos.

La marca que quiere volverse símbolo patrio

Y el Estado Peruano los apoya de diferentes maneras. El Ministerio de Educación lanza campañas de Escuelas Marca Perú, nuestra moneda nacional lleva el logo, y todo con la “bendición” del sector privado.
Proyectamos todo lo que no somos en una marca con la que ganan solo unos pocos a costa de todos los demás. Una droga que llena los bolsillos del productor.

No todo está mal, pero no todo está tan bien como se dice y podría estar mucho mejor, y podríamos ser más optimistas, y podríamos trabajar más duro, y podríamos construir un país como lo queremos, pero… Eso no se logra con ilusiones falsas, ni poniéndonos en venta, ni aplaudiendo los logros de quienes viven de nuestro trabajo, ni compartiendo emocionados el optimismo de quienes han puesto en remate al mejor postor nuestro futuro. ¿Qué queremos que sea prioridad?, ¿Que nos “compren”?, ¿Somos un Perú en venta?

Tomemos conciencia. Construyamos el país que queremos y no aceptemos más mentiras

1 comentario :

  1. Estimados. No me queda clara la conexión entre vender un servicio y venderse uno mismo; y creo que ahí yace el problema, con el agravante de "venderse" afuera. No tengo formación marxista, así que si tienen tiempo, ¿me explican?
    De otro lado, le di una mirada a otras "marcas país" y me da la impresión que el uso de la palabra marca es desafortunado, cuando se trata en realidad de un logotipo. Desde la sociología, ¿ayudaría llamar logotipo a la marca país?
    En particular miren suecia y dinamarca (http://www.visitsweden.com/suecia/ http://www.visitdenmark.fr/fr/danemark/page-daccueil). Ambos países tienen un coeficiente de gini muy bajo, por lo que, esencialmente, nadie explota a nadie. En ese contexto, una marca país es aceptable. La pregunta es ¿Qué condiciones deben darse en el Perú para que una marca país sea aceptable?
    Finalmente, en París acaban de iniciar una campaña para tratar mejor al turista, en particular, para adaptarse a las costumbres extranjeras con el propósito de vender más y que los turistas regresen (http://doyouspeaktouriste.fr/#&panel1-1) ¿Qué opinan de una campaña de este tipo?
    Gracias, y ¡sigan escribiendo!

    ResponderEliminar