Por: P.A.
Los derechos laborales, nacen porque existe una relación antagónica entre el capital y el trabajo. Son consecuencia y resultado de las conquistas que han logrado los trabajadores a lo largo de la historia para garantizar su bienestar y calidad de vida, frente al capital.
Mientras más fuerte, consciente y unitario el movimiento de los trabajadores, más sostenibles y vigentes son sus derechos. Cuando el movimiento baja la guardia, los derechos conquistados se pierden, los ingresos bajan, la jornada crece.
El régimen laboral juvenil es uno más de los paquetes económicos promovidos por los grupos de mayor poder en el país (CONFIEP, SNI, asociaciones de exportadores, representantes del congreso y de los partidos políticos tradicionales). Viendo en conjunto este proceso, lo que se busca en el fondo es abaratar la fuerza de trabajo -fuente creadora de todo valor dentro de la producción- y con ello seguir ganando igual o al máximo posible, la riqueza que esta produce, en plena crisis económica que empieza a afectarle a nuestro país.
Entonces, la defensa de los derechos laborales –a raíz de la aprobación del nuevo régimen laboral-, trasciende el grupo etario. Debe entenderse y conducirse el movimiento como una lucha de los trabajadores frente a la arremetida del gran capital.
Debemos comprender que la organización de los trabajadores permite expresar la fuerza colectiva del trabajador dentro de la empresa y con el Estado. Mientras más consciente de su posición dentro del proceso productivo, mejor es su posición en la negociación, resistencia y conquista de sus derechos. Su acción por tanto no solo es de lucha económica sino fundamentalmente de lucha política.
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| fuente:La República |
En ese sentido la marcha del 18 de diciembre en contra del régimen laboral juvenil debe ser entendida y conducida como una primera acción en un proceso de acumulación de fuerza de los trabajadores rumbo a la formación de una Conferencia Nacional del Trabajo, organizada y dirigida por los propios trabajadores, para lograr un trabajo decente en nuestro país
La Conferencia Nacional del Trabajo tiene que reflejar claramente su diferencia con el trabajo actual. Esta debe constituirse en una bandera fundamental del cambio social. Entre las acciones que se deben defender y promover están:
- Fijar el salario mínimo en función de la canasta básica.
- Promover acuerdos de mediano plazo para que las empresas convengan con los trabajadores en mejoras salariales.
- Fortalecer el Sistema Nacional de Pensiones.
- Aprobar la Ley General del Trabajo (paralizado en el congreso).
- Fomentar y proteger la libertad sindical, la negociación colectiva y el respeto a su autonomía.
- Eliminar el uso de los “services” en el sector público.
- Establecer mecanismos que impidan los abusos laborales.
- Eliminar el despido arbitrario.
- Prohibir el uso indebido de los contratos temporales.
- Eliminar los regímenes laborales del sector agrario, de las exportaciones no tradicionales y de las Mype.

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